subdelegacion

Una primicia, pocos o casi nadie había visto esta hermosa imagen.

Nuestra subdelegación con la calle empedrada y el cura Hidalgo ya presente...

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obregon

16 de Septiembre de 1928

La presencia de militares se debe a que vigilaban tras el asesinato de Obregón, buscando culpables p...

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puente

San Bartolo en 1943.

Así era el centro del pueblo, justo donde se localizaba el puente.

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Turma Ameyalco Globos de Papel

Felicidades a Alberto Jorge Belmont Moreno de Turma Ameyalco Globos de Papel por obtener segundo lug...

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Fundación del pueblo

La historia de los habitantes de Ameyalco transcurrió seguramente a la par que la del resto de los pobladores del valle de Anáhuac, es decir, viviendo las guerras territoriales y rindiendo tributo a los Tlatoanis en turno, hasta que la llegada de los europeos rompió las acostumbradas estructuras y el territorio de San Bartolo pasó a formar parte de manos españolas, para ser más exactos, a manos de Hernán Cortés, quien fue nombrado Marqués del Valle y en 1529 el territorio de lo que sería San Bartolo, perteneciente al Corregimiento de Coyoacán, quedó bajo la tutela de Cortés. Es en esta parte de la historia donde toma relevancia un documento antiguo, el Códice Quaximalpan (Cuajimalpa), en el que se expresa que a la llegada del Virrey Don Antonio de Mendoza, la comunidad pasó otra vez a manos de los poseedores originarios, ya designándola con el nombre de Barrio de San Bartolomé Ameyalco (aunque en este Códice también fue llamado San Bartolomé Apipilhuazco).

Antes de formar parte de Coyoacán, San Bartolo Ameyalco pertenecía a Cuajimalpa, situándose como uno de los pueblos más antiguos de la región, por lo cual, para conocer los orígenes de Ameyalco, es imprescindible la consulta delCódice Quaximalpan.

Dicho documento, que actualmente se encuentra en el Archivo General de la Nación, fue presentado en 1865 ante el juez tercero de lo civil en Coyoacán, por parte de los “principales” de Cuajimalpa, para que se tradujera al español, ya que obviamente se encontraba redactado en náhuatl, el idioma que hablaban los primeros habitantes de esta zona.

Este importante Códice contiene, como lo explica el paleógrafo que lo tradujo, “pinturas que representan las señales de diversos lugares y parajes, signos y jeroglíficos, que significan el estado llano de los fundadores”. En sus fojas está el amanecer de uno de los primeros pueblos de lo que hoy es la Delegación Álvaro Obregón: San Bartolo Ameyalco.

Entre las líneas de esta especie de “escrituras” se lee lo siguiente:

Axcan ypayninca huytlomaxitico yntohueyytlatoca

tzintonatoniote mentoxaypan xihuytlytlapoal

tecpatltochiomea catlmolhuyacentzo        

ntleypanmaquilp ualiyhuancenpua liyhuannahuy

Lo cual en español ha causado dudas, ya que de acuerdo a la traducción realizada por el paleógrafo Francisco Rosales en 1865, vendría a significar lo siguiente:

“Ahora en este tiempo llegó nuestro gran señor don Antonio de Mendoza, en el período del año Tecpatl, del ciclo tochiomeacatl, que se traduce mil quinientos treinta y cuatro años”.

De acuerdo a la traducción de este hombre de letras, San Bartolo Ameyalco se habría fundado en 1534, sin embargo una traducción contemporánea, realizada por el paleógrafo y traductor Ignacio Silva Cruz, en el facsimil llamado Transcripción y traducción del Códice Techialoyan de Cuajimalpa, se encuentra la siguiente interpretación respecto al mismo texto en náhuatl:

“Ahora, en este tiempo vino a llegar nuestro gran señor don Antonio de Mendoza, en la cuenta del año Tecpatl, Tochtli dos Carrizo, que se traduce cuatrocientos [400] y cien [100] [20x5] y veinte [20] y cuatro [1524].

Como podemos ver, siguiendo esta segunda paleografía, San Bartolo Ameyalco y los demás pueblos comprendidos en el antiguo territorio de Cuajimalpa se habrían fundado en 1524. Es una diferencia considerable de 10 años y en lo único que hemos de estar seguros hasta ahora, es en el hecho de que San Bartolo Ameyalco tiene casi cinco siglos de existencia.

Por otro lado, es importante destacar que en una monografía de la delegación Cuajimalpa, editada en 1983 por el Departamento del Distrito Federal, se incluyen unas notas aclaratorias realizadas por el historiador Don Antonio Fernández del Castillo, con respecto a esta parte del códice y él argumenta estar de acuerdo con la interpretación del paleógrafo Francisco Rosales (en ese momento aún no existía la segunda traducción, la de Ignacio Silva), sin embargo aclara que había un error, ya que don Antonio de Mendoza no arribó a México en 1534, sino en 1535, dando a entender con ello que la fecha real de la fundación de los pueblos de Cuajimalpa sería en 1535.

Se calcula que el códice fue redactado en 1560 y para ese entonces aún vivían muchas de las personas que estuvieron presentes cuando la fundación, pero debido a que ya eran mayores de edad, no recordaban bien la fecha en que llegó Don Antonio de Mendoza a México, por ello el error.

En otro apartado del Códice aparece lo siguiente:

Xihuytlnicaypan yniaaltepetlmotlapieli

Atotlazotatzinxapetolo coahuximalpanotech

Tlalmacaqueomoman quetlaxilacalmeniznez

Toqueypanyninalte peamatlxanpaltolo

Meapipilhuazcoquice huycaxanpelnape

Atzayapazoquiacne nemicoaxochtlionaci

Maliamataltzinon    

En español, de acuerdo al paleógrafo Ignacio Silva, se leería así:

“Aquí en este pueblo se guarda nuestro amado padre San Pedro Coauhximalpan. Nos dieron tierras y se establecieron los barrios que aquí aparecen en este papel del pueblo de San Bartolomé Apipilhuazco, que va con San Bernabé Atzoyapa Zoquiac; va el lindero, se dirige y llega a María Mateltzin…”

En este antiguo documento aparece una representación gráfica de cada uno de los barrios que estaban dentro de los límites de Cuajimalpa.

En su traducción de 1865 el paléografo Francisco Rosales hace la siguiente descripción de la imagen del pueblo:

“Según las tres primeras figuras representan el paraje donde se situó la Iglesia, y casas del Barrio de San Bartolomé Ameyalco, donde se ven árboles de encino, madroños y manzanos”.

En otra foja del Códice, cuando se habla de los límites geográficos, siguiendo con la interpretación de Rosales, se expresa lo siguiente:

“…de la pertenencia del vecindario del pueblo, cursando los límites patentes de la tierra de San Bartolomé, pertenencia de nuestras casas reales, cursan los límites patentes donde llaman Atlapipilhuazco San Bartolomé (donde caen o gotean las aguas)…”

Líneas más adelante aparece la mención del paraje que finalmente pasó a formar parte del nombre de San Bartolo:

“…llega al puesto que llaman Ameyalco (en los manantiales de agua)…”

Como destaco en las primeras líneas de esta monografía, el agua es parte primordial de esta comunidad, esa agua que aún nace fresca bajo el cerro de Atesquilo.

Es así como se escribió lo que podríamos llamar la primera parte de la historia del pueblo de San Bartolo Ameyalco, cuando se le nombra como uno de los barrios de Cuajimalpa y posteriormente al momento en que pasa a formar parte de la jurisdicción de Coyoacán, bajo el mando de Hernán Cortés, y si bien existentes dudas respecto al año exacto de su fundación, por las diferencias en la traducción del códice, si nos basamos en la llegada de don Antonio de Mendoza a México, podría decirse, como lo expresó el erudito Antonio Fernández, que San Bartolo Ameyalco se habría fundado en 1535, a la par que muchos de los pueblos vecinos.